martes, 13 de agosto de 2013

XY


“Había una chica… llamémosla Animal X


Nacida de la canción, la luz y el aire. Una chica que se entrega por completo a su pasión, solo por el placer de hacerlo. Ofreció su corazón y perdió la cabeza por ello.
Aquí se examina al Animal X, sujeto de estudio, expuesto y analizado.  Se rompe con la mirada epidérmica del simple entendimiento para adentrarse a la complejidad de las relaciones humanas, los intrincados vínculos, las faltas y proyecciones, el duelo y la melancolía.
Quizás se esté  presenciando  la culminación del enamoramiento. El retirar de la libido depositada en el otro, y su consecuente resignificación, quedando delante lo verdadero, lo real.
Ella, agobiada. Su corazón, por fuera de ella. Distante de él.  

Él, Animal Y. Ausente, con su atención en otra parte, su mente descolocada, y su corazón tendido en algún camino, de antaño transitado.
Los amantes heridos, sus pasados y sus destinos.  Ella, la histeria y la pregunta por ¿qué es ser mujer? Él, la neurosis obsesiva y la pregunta por la muerte. 
X,  la cancelación del interés por el mundo exterior, la rebaja del sentimiento de sí, el auto-reproche, la auto-denigración y la expectativa de castigo. Y, la pérdida de la capacidad de amar y la inhibición de toda productividad (S. Freud).
Se pueden reconocer distintos tipos de confinamientos. El encierro físico: dentro de los marcos asfixiantes del bastidor. El encierro emocional: la situación de completa dependencia de algo o alguien que los maltrata o destrata, provocándoles un dolor psíquico, impidiéndoles vivir sanamente. (Encerrona trágica- F. Ulloa) Necesitando  de un tercero representando a lo justo y que rompa el cerco de la resignación. Este tercero es el mismísimo Espectador, observador casual o no de la obra quien traerá la justicia y la verdad al presente dilema.
Aquí se puede estudiar  la búsqueda del ser y sus dificultades. Se observa, en el medio, una vida entregada, y al final, una vida perdida.

“Pueden crear sus propios dioses, pero no pueden poseer el cielo” (N. Cave).

PROXIMAMENTE...